cuando la rutina viene para arrancarte el alma.
Y acaba hundiéndose entre mis sábanas
para llevarse lo poco que me queda de calma.
Entre hastío y hastío
escribo poemas sin sentido,
en los que intento ponerle brillo
a las cosas que dicen que he vivido.
Me vuelven loca estas cuatro paredes
porque cada vez se acercan más como si fueran redes.
Me atrapan, me estremecen
y una vez más parece que he vuelto al presente.
Quiero irme contigo
al ayer, al mañana o tal vez a un domingo.
Tomar café con el olor de tu abrigo
y así no sentir más el frío.

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