Conoces a una persona, o solo sabes su nombre y desconoces como es por dentro. Llegará el día en el que lo conozcas, y sea alguien importante para ti.
Más tarde, cuando pasen los días, sin darte cuenta, se convertirá en algo importante en tu vida.
Te hará reír de la manera que no lo consigue hacer nadie más, y te hará llorar, siendo ella la única persona capaz de consolarte.
Cuando no esté a tu lado, sentirás que te falta algo, que nada llega a ser perfecto si no está esa persona.
Querrás compartir tu vida junto a ella y tener lo recuerdos más preciados junto a la misma.
Pero no, eso no pasa, llegará el día en el que se irá, lejos, muy lejos, y no la verás nunca más, y os separaréis para siempre. Pero claro, se ha convertido en lo más importante de tu vida, entonces ahí llegan las despedidas, el momento de decir adiós. Llega el momento, el momento en el que te das cuenta de que no le volverás a ver, el momento de llorar, de abrazarle y de no querer soltarla nunca. Llega el momento en el que te dice ''volveremos a vernos'' y te hace llorar, te hace llorar porque sabes que es mentira. Y se va, mira hacia atrás, sonríe, se despide con la mano y se va. Y tu te quedas solo, llorando, viendo como se va lo más importante de tu vida.

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