Esas cositas pequeñas como tu oso de peluche favorito, o esa sudadera que te gusta tanto, o esa foto que no puedes dejar de mirar porque te encanta lo bien que sales.
Esas cositas pequeñas que nos llenan de vida, que nos recuerdan por qué seguimos aquí.
Esas cositas pequeñas como sentir la lluvia rozar tu cara justo cuando está comenzando a llover, o notar las mantas acariciarte el cuerpo las noches de frío.
Esas cositas pequeñas como los primeros rayos de sol que ven tus ojos cada mañana, cuando notas lágrimas comenzando a caer en la tristeza.
Esas cositas pequeñas como el dolor de tripa por tanta risa, o notar el sueño apoderarse de nosotros.
Esas cositas pequeñas como un abrazo necesitado, como las caricias en la mejilla de esa persona que con mirarte te hace sonreír.
Esas cositas pequeñas como sentir unos labios rozar los tuyos, como aprender algo nuevo, como bailar un vals bajo un mar de estrellas.
Esas cositas pequeñas como la satisfacción de acabar un libro que te ha encantado, o recibir una llamada de esa persona que te gusta tanto.
Esas cositas pequeñas como sentirte querido, como saber que nunca estarás solo.
Esas cositas pequeñas que nos hacen seguir.
Esas cositas pequeñas que no queremos perder por nada del mundo.
Esas cositas.
Esas cositas pequeñas como la satisfacción de acabar un libro que te ha encantado, o recibir una llamada de esa persona que te gusta tanto.
Esas cositas pequeñas como sentirte querido, como saber que nunca estarás solo.
Esas cositas pequeñas que nos hacen seguir.
Esas cositas pequeñas que no queremos perder por nada del mundo.
Esas cositas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario