Sonrío levemente al mirar un segundo hacia el banco, ya es nuestro. Tiene todos nuestros nombres, de cada uno de esos amigos que serán para siempre, inseparables. Por ahí están Alex, Marcos y Toni con permanente negro. Y un poco más al lado mi gran amigo Lucas, quien ahora está intentando contar un chiste pero le es imposible, pues se ríe antes de poder terminarlo.
Y ahí estoy yo, Hugo. Lo escribió ella, con su permanente rojo que siempre llevaba a todas partes. No, joder, no. Ya empezamos... ¡Hugo, céntrate! ¡Deja de pensar en eso!
Tengo miedo de que venga, me aterra.
-¡Vamos, que por fin están aquí las señoritas! -Javi se levanta del banco mientras grita, acercándose a las chicas con rapidez para saludarlas una a una. Todos se levantan poco a poco y yo cierro los ojos, deseando una vez más que no esté allí.
La suerte no está de mi parte.
Allí está ella, dándole dos besos a Lucas, quien sigue con el intento de poder termina el chiste. Me levanto despacio, tal vez cuando me vea se ponga a gritar como una alocada y se vaya con una amiga, lejos de mí.
Aunque pensándolo bien ella es más de llorar en silencio, llorar para dentro, que nadie sepa que se está muriendo.
Saludo a cada una de las chicas con total tranquilidad y, al llegar a ella me quedo mirándola, sin saber muy bien que hacer. Se limita a sonreírme levemente y mirar a los demás, atendiendo a lo que dicen.
La sonrisa más fría que me han dedicado en mi vida.
Entonces comenzamos a andar. Yo decido acercarme a Lucas e ir a su lado, mientras él no deja de hablar y decir mil cosas que hacen reír a los demás. A mi también me hace gracia, pero no llega a conseguir más que una simple sonrisita.
Entonces la escucho hablar con sus amigas Diana y Sara, no puedo estar un minuto sin saber que hace.
-Gin, tienes hoy el pelo precioso.
Diana halaga la forma con la que se ha peinado la chica. Me hace gracia. Pudiéndola llamarla por su nombre o decirle Lú, la siguen llamando Gin. ¿Que por qué? ¿En serio no os lo imagináis? Porque cuando estábamos juntos era como esa estúpida película de 'Tengo ganas de ti'. No sé como le sigue dando igual que la llamen así, ¿en serio no le recuerda a mí?
-No digas tonterías, está horroroso, como siempre. -Responde ella. Eso me duele hasta a mí, no me gusta que diga eso de sí misma.
-No digas tonterías tú, con lo guapa que eres, anda. -Le replica Sara, haciéndome sonreír por lo que dice de la chica pues tiene razón. Gin es una chica preciosa.
-¿Guapa? Más quisiera. Ojalá tuviera unos ojos tan bonitos como los tuyos, o unos labios tan carnosos como los de Diana. -Dice mirando ahora a la otra chica. Está comenzando a enfadarme y ni si quiera entiendo por qué me ocurre esto, y tampoco por qué ella se menosprecia así.
-Gin, sabes que llevo razón, que eres preciosa.. Y si no, fíjate en tu personalidad, eres una chica maravillosa, de veras. -Le susurra su amiga una vez más, algo preocupada por lo que su amiga no paraba de decir, suspirando lentamente.
-No. No lo soy, deja de decir mentiras. Soy una chica tonta, pesada, infantil, no soy nada maravillosa. Soy una chica del montón, o ni eso.. -Dice ella. Quiero llorar, me duele todo eso que dice, ¿cómo menosprecia todo eso por lo que yo sueño cada noche? Me duele.
Entonces me giro, ellas se sorprenden de verme a punto de llorar y todos se paran por la sorpresa.
Lucas ya no intenta hacernos reír.
-Deja de decir estupideces, Gin. Deja de decir esas cosas sobre ti. -Comienzo a decir, intentando contener mis gritos, pues estoy elevando algo la voz y eso ha hecho que la chica se eche algo hacia atrás. -Deja de decir todo eso de una maldita vez, ¡joder! ¡Deja decir que no eres bonita! ¡Deja de decir que tus ojos no son los mejores, o que tus labios son muy simples! ¡Para! -Intento volver a calmarme, cerrando un segundo los ojos y notando que ahora están empezando a caer varias lágrimas por mis mejillas. -¿No entiendes que yo sigo viendo esos ojos todas las noches? ¿Que sigo acordándome de ellos y de como los vi llorar? ¿No entiendes que deseo con todas mis fuerzas y con toda mi alma poder besar de nuevo algún día esos labios? ¿Poder rozarlos al menos? ¡¿No lo entiendes?! -Ella está atónita, con las cejas alzadas y muy sorprendida. Alex se acerca por detrás y murmura algo como 'tranquilízate'. Yo me limito a darle un manotazo y volver a mirar a la chica. -¿No entiendes que para mi tu pelo es el mejor del mundo? ¿Y que eres mi chica perfecta? ¡Joder, adoro como te llevabas ese rotulador a todas las malditas partes del mundo, escribiendo una 'Hache' en todos sitios! ¡Y cuando venías y en vez de darme un beso te ponías de puntillas y rozabas mi nariz, cuando me mirabas en silencio y si yo te pillaba te echabas a reír, abrazándome al instante! ¡¿No entiendes como echo de menos eso?! Necesito de nuevo tu sonrisa, escuchar tus 'buenos días, princeso' que me hacían reír tanto... Gin, te necesito.. Necesito que volvamos a ser Gin y Hugo.. -Estoy llorando como una magdalena y nadie se lo cree, esto es impresionante. Suspiro con fuerza y me acerco un paso a ella, que no se mueve. -Sé que la cagué, que no quieres volver a saber nada más de mí.. Pero te quiero demasiado como para no tenerte a mi lado, como para tenerte tan lejos de mi, tan fría.. Necesito esas veces en las que te hacía reír y no recordar jamás en la que te hice llorar... Por favor.. -La miro a los ojos. Mierda, intento recuperarla y lo único que consigo es hacerla llorar de nuevo. Suspiro con fuerza y miro al suelo, negando lentamente. -Yo.. Yo puedo volver a hacerte feliz.. No puedo olvidar nuestro último beso... Lo sigo sintiendo cada noche, eres tan importante... Gin, te necesito..
Ella se quedó en silencio, sin responder, mirándome a los ojos con los suyos verdes y brillantes, se nota, se siente pequeña. Es mi pequeña. Suspiro despacio y cierro los ojos, que me tiemblan por las lágrimas que no dejan de caer. Noto el roce de algo en mi mano y no abro los ojos hasta que pasa un rato y ya no siento nada. Vuelvo a abrirlos y ya no está, se ha ido, se ha marchado.
Pero algo me hace sonreír. En mi mano hay algo rojo; una Hache y un corazón.
Su permanente está en el suelo. Lo cojo lentamente y miro a los demás, girándome una vez más y caminando hacia el lado contrario, sin soltar ese rotulador, y jamás lo haré.
Nota; Haré un video de esta entrada, leyéndola con música, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario