Hm, ya sabéis que siempre os comento como me siento, que pienso e intento que me entendáis o que os sintáis entendidos al leerlo.
Pero esta vez no puedo hacer eso, porque esta vez no sé ni qué siento, ni que pensar sobre ello.
A veces me siento traicionada, pero dos minutos después es como sentir miedo, sentir miedo de que las cosas cambien de un modo que a ti no te gusta.
¿No te pasó nunca?
Me refiero a... tener miedo de que de repente, de un segundo a otro, todo lo que pasa delante de tus ojos no tiene nada que ver con lo que pasaba un segundo atrás.
Ahora todo lo que parecía bueno para ti es malo, todo lo que creías inalcanzable está al alcance de la mano, y todo lo que creías que nunca desaparecería, cada vez está más distante de ti en el camino.
¿Entendéis a lo que me refiero?
Aunque, bueno, esta vez no os pido que me entendáis, simplemente necesitaba contarle a alguien como las cosas están pasando demasiado rápido para mí y siento que no puedo hacer nada para cambiarlo, para que vaya más lento, para que me de tiempo a acostumbrarme...
"¿Qué nos depara el mañana?"
Y eso me asusta, que las cosas vayan tan rápido, que cambien tantas cosas en tan poco tiempo y que yo no pueda hacer nada para evitarlo.
¿Y quién sabe? Tal vez dentro de simplemente un mes o cosa así, podrías encontrar varias fotografías dentro de una caja de cartón, observarla durante unos segundos y luego quemarla poco a poco hasta que se consuma por completo.
Pero recuerda algo; jamás podrás olvidar un momento, si este te sacó una sonrisa.
5 de septiembre de 2013
¿Qué nos depara el mañana?
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