Hoy quería pedir disculpas por no escribir en tanto tiempo y hablaros un poco más de mis filosofías sentimentales.
Creo que uno de los peores sentimientos que podemos tener es el arrepentimiento.
¿Vosotros no?
Arrepentirse de muchísimas cosas que hemos hecho o dicho, de las que no hemos hecho o nunca fuimos capaces de decir. Pensar noche tras noche en cómo habría sido todo si hubiesemos tomado otras decisiones, si seríamos los que somos ahora, si tú y yo no nos hubiesemos conocido...
Nos pasamos años arrepintiéndonos de algo que ocurrió en simples segundos. Quedarse callado tras un adiós, no besar esos labios que tanto deseabas saborear, no decir te quiero cuando eso podría haberlo cambiado todo...
Sin embargo, aquí encontramos a dos tipos de personas. Aquellas que se arrepienten en silencio, sin admitirlo, avergonzados de sus errores pero siendo fuertes por llevarlo en secreto. En cambio, estamos aquellos que intentamos recuperar aquello que perdimos, buscar una solución a algo que ya no lo tiene porque pensamos que sin hacer nada conseguimos eso: nada, pero que tal vez intentando cambiarlo podamos volver al pasado.
Algo imposible.
Creo que hay cosas de las que me arrepentiré toda mi vida y pensaré las mil opciones que tenía y por qué tuve que elegir la decisión que tomé en aquel momento, aunque luego pienso más allá de aquel momento y me consuela saber que todos aquellos errores me llevaron a ti, mi perfecta respuesta.
''Tal vez la vida te hace pasarlo mal para que cuando llegue lo que realmente mereces te des cuenta de lo que tienes para no perderlo nunca''.
Así que corrijo mi propia frase al principio de esta entrada. El arrepentimiento a lo mejor no es uno de los peores sentimientos que podemos tener, pero sí el más duro de llevar. De todos modos, tiene una ventaja.
Nos hace aprender.
Nos hace ver lo que realmente queremos hacer con nuestra vida. Arrepentirte de dejar de bailar porque en un principio no tenía tanta importancia, arrepentirte de no haber luchado por tu sueño de ser una estrella porque eso es imposible, arrepentirte de haber dejado de pintar porque antes solo era un hobbie, arrepentirte de no ser valiente porque te creías cobarde...
Así que hoy quiero que penséis en todas aquellas cosas de las que os arrepentís y busquéis las que aún tienen solución.
Di te quiero a aquella persona que se lo merecía hace unos meses, dile a ese amigo con el que ya no hablas que le echas de menos, pide perdón a aquella persona a la que le hiciste daño. Vuelve a bailar, vuelve a cantar, vuelve a pintar.
Haz todo aquello a lo que le das miles de vueltas en la cabeza y te impiden dormir. No te aseguro que saldrá bien, pero al menos te quedarás tranquilo porque has hecho aquello de lo que no te creías capaz.
Y es que, nunca es tarde para intentarlo una vez más.
Un saludo, lectores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario