Nos volvimos tan oscuros...
Oscuros como el día que gritamos "tú y yo ya no somos uno".
Tal vez no fui lo demasiado lista para comprender que no se puede vivir dentro de un sueño.
Y ahora ni siquiera sé por qué debería quedarme si todo aquí son cenizas que vuelan sin rumbo entre besos usados y gastados.
Si ni siquiera estás tú.
Fuiste la droga que calmaba todos aquellos abrazos que ya no se daban. Hiciste de mi aquella persona que tiembla cuando te ve, porque no se pudo, porque no lo conseguimos, por lo que fuimos.
Por aquella sensación de plenitud infinita al besarte y llegar al punto de sentir que no existía.
Sabías que necesitaba amor, cada gesto de mi cara lo gritaba. Sin embargo, nuestro amor no llegó a encajar por mucho que intentamos unir las piezas.
Qué irónica la vida, que no nos quiso ver juntos, que me hizo vivir un sueño como si fuera real.
Como
Si
Fueras
Real.
No hay comentarios:
Publicar un comentario