9 de noviembre de 2016

I love us.

La miró mientras terminaba de hablar por teléfono. No podía dejar de sonreír cuando la chica arrugaba la nariz o cuando hacía mil gestos con las manos a pesar de ser una conversación telefónica.
Era encantadora.

Cuando se dispusieron a andar y ella agarró su mano un nuevo sentimiento recorre su cuerpo:

No quiere soltarla nunca.

Ella comienza a contarle mil cosas, tan risueña como siempre. Él no puede dejar de mirar como sonríe. Su historia de amor es más bonita que ninguna, o al menos el chico lo siente así.

Se siente afortunado. No todos tienen derecho a acariciar su mejilla y escuchar todas las ideas tan disparatadas que se le pasan por la cabeza. Cualquiera no puede abrazarla por las noches cuando hace frío o escucharla cantar cuando está feliz.

Se siente afortunado.

Se sientan en la terraza de una cafetería y ella planta un pequeño beso en sus labios.
No había historia como la de ellos. Deberían hacer un monumento, una obra de arte, una canción de amor, Todo lo que se crease a partir de su amor sería precioso.
 Porque era ella. Eran ellos.

Era su historia.

Estaba tan enamorado que la felicidad llenaba cada recoveco de su corazón que creyó congelado hace tanto tiempo.
Y es que no hay nada más bonito que estar enamorado.

-O al menos, estar enamorado de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario